domingo, 16 de noviembre de 2014

Las zapatillas del obispo


Acabo de enterarme que ha fallecido Don Javier Azagra, el que fuera durante muchos años obispo de Murcia. Tuve ocasión de saludarle en septiembre pues vivía en el "Hogar de Nazaret", la residencia donde también está mi madre.

Cobra actualidad, entonces, la anécdota ocurrida hace meses: Por un conato de incendio fueron desalojados del edificio todos los residentes, personas mayores, en plena noche. Don Javier en su silla de ruedas y descalzo por la rapidez de la emergencia sentía mucho frío en los pies. Así que, valiente mi madre, como su habitación está cercana a la puerta principal, entró veloz a por unas zapatillas que ofreció al obispo agradecido.


En la foto, con el trofeo: ¡las zapatillas para el obispo!
Y me gusta pensar que en el Cielo se estará en zapatillas, como en casa...

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En Nicaragua, como en otros lugares, cuando uno tiene grandes deseos de contar cosas a los familiares, amigos colegas...y no hay tiempo, trata de resumir anteponiendo ese "para no hacerte largo el cuento". Pero ni así...