domingo, 2 de agosto de 2015

Madre castísima


Seguimos el mes de agosto mirando a la Virgen.

Y acudiendo a Ella:

"Ruega por nosotros ahora y en la hora de nuestra muerte.
Los que imploran la gracia de la pureza pueden recurrir siempre a su mediación, especialmente en el momento de la tentación: 'ahora'
En la medida en que es nuestra Madre, nos comprende, y no nos avergüenza decirle lo que nos sucede y lo poco que somos. Siempre es nuestra abogada y, en la medida en que es Madre de Dios, es la omnipotencia suplicante.
Todas las gracias pasan por la mediación de la Santísima Virgen, que es purísima, castísima, sin mancha, siempre virgen, como cantan las letanías del rosario.
Por eso, muchos cristianos tienen la costumbre de rezar Tres Avemarías antes de acostarse, pidiendo precisamente el don de la pureza.
También la invocan confiadamente recitando el Acordaos por uno mismo y por los demás."

Felicidades a las Marías de los Ángeles.

sábado, 1 de agosto de 2015

Agosto


Vamos a empezar este cálido mes de agosto con uno de los chistes que Alina nos ofrece desde Canarias.

jueves, 30 de julio de 2015

¿Hacia dónde?


Mi sobrina María anda de mochilera y de trenes: Amsterdam, Berlín, Cracovia, Budapest, Múnich...

Y me ha hecho recordar una página de un libro ("Toda la vida a una carta") en la que narra una experiencia semejante, aunque algunos años atrás.

"Siempre nos pasa lo mismo: pensamos que tenemos todo el tiempo del mundo para tomar el tren y siempre estamos a punto de perderlo. Al llegar a la estación escuchamos por los altavoces que estaba a punto de salir...¡nuestro tren! Echamos a correr. El reloj marcaba las 12.54. Con las prisas nos subimos en el primer vagón que vimos. Esta vez nos dimos cuenta por casualidad -¡no es el nuestro!-, cuando ya estaba casi en marcha, y tuvimos que saltar precipitadamente al andén... Menos mal... Entonces con calma, tomamos nuestro tren, que esperaba plácidamente en una vía cercana. No iba casi nadie... Recorrimos los diversos vagones y al fin acomodamos las mochilas en el último, que iba totalmente vacío. El tren comenzó su marcha...

Continuamos nuestra partida de cartas. ¡Me volviste a ganar! Hablamos de miles de cosas... Luego me contaste chistes, y más acertijos. Y me relataste, escena por escena, las últimas películas que habías visto... Me hablaste de tus proyectos de futuro -¡tienes una gran ilusión profesional!, de las cuestiones que te preocupan: la defensa de la vida, la lucha contra la pobreza, contra la injusticia... Decididamente tienes un corazón grande... Me dijiste también lo agradecido que estabas a Dios por haber nacido en una familia cristiana y cómo tu historia, tu pequeña historia, había transcurrido hasta ahora sin sobresaltos...

Mientras tanto, seguías viviendo, divirtiéndote, rezando de vez en cuando, muy de vez en cuando... Tu existencia era como un viaje en un tren confortable como éste, donde descansabas tranquilo y te adormecías contemplando el paisaje. Un viaje... ¿hacia dónde?

La verdad. el rumbo no te importaba demasiado: te conformabas con 'dejarte llevar'. A veces surgía una inquietud...que pertenecía a la página siguiente de un libro cuya lectura no deseabas proseguir: ¡estabas tan emborrachado de presente, tan conforme con tu pequeña felicidad en el cálido departamento de tu tren!

Y de repente, casi sin darte cuenta, has llegado; y estás ahí, en el andén de una estación desconocida, cara a cara con Dios que quiere decirte algo, no sabes qué.

No te extrañes. El Señor no nos pide permiso. Por eso da igual tu historia. Da igual el modo por el que Dios te ha sembrado en el alma esta inquietud. Lo que importa es tu respuesta, cara a Dios, a este interrogante: ¿qué vas a hacer de tu vida?"

(Como algunos y algunas están de vacaciones y con tiempo para leer y meditar en largos viajes en tren...o en barco...no importa tanto hacer largo el cuento.

En la foto: María, Lorena, Mireia y Marina, las mochileras del tren.)

miércoles, 29 de julio de 2015

Taza de leche


Bonito tweet del Papa Francisco sobre el matrimonio sacramento.

Me ha hecho recordar inmediatamente una anécdota que me contaron hace poco:

Aquella mujer a la que su papá le dijo el mismo día de su boda: 'tu matrimonio va a ser una taza de leche'
Explicaba así su satisfacción por la buena elección que había hecho su hija, con un esposo bueno y le auguraba una vida feliz, tranquila, llena, blanca...

Muchos años después, habiéndose cumplido cabalmente esos deseos, el día en que murió el marido, en la Misa funeral, ella recordó las palabras de su padre, pero añadió otra: 'Mi matrimonio ha sido una taza de leche dulce'.

martes, 28 de julio de 2015

¡Lo lograron!


Felicidades a mi hermano Ricardo y al equipo de Master Murcia que hoy lograron atravesar a nado el Estrecho de Gibraltar.

Fue mi sobrina Lucía la que me dio la noticia despertándome a las 5 de la madrugada con un whatsApp: ¡Ya han tocado Marruecos. Todo muy bien. Mi padre está muy bien. Ha ido tirando de los demás!

En total 17,5 km en 4 horas y 16 minutos. A pesar de los tiburones y de las corrientes...

A continuación una secuencia de fotos, aunque se alargue el cuento:

                                              Antes de salir: Rafa, Pepe, Cano y Ricardo

                                                            Salida, tocando España

                                                                En plena travesía

                                                 Llegada a Marruecos: Punta Almansa

                                                   Con la mejor animadora: Chari

domingo, 26 de julio de 2015

Trium puerorum


Ya se acaba la convivencia transcurrida en Panamá. Mañana regreso a Nicaragua.

Constato que en estos días ha sido una dicha aún mayor que la habitual el rezar, después de celebrar la Eucaristía, el himno tomado del capítulo 3 del libro de Daniel llamado el himno de los tres jóvenes o TRIUM PUERORUM junto con el Salmo Laudate, el 150.

Lo ha sido por los 3 paseos realizados a un lado y otro de los océanos. El Primero a Valle Antón (foto de arriba)

El himno invita a toda la creación a bendecir al Señor: la mirada apunta hacia el sol, la luna, las estrellas; alcanza la inmensa extensión de las aguas; se eleva hacia los montes, contempla las más diferentes situaciones atmosféricas, pasa del frío al calor, de la luz a las tinieblas; considera el mundo mineral y vegetal; se detiene en las diferentes especies animales; culmina con el hombre. Todos los seres, por su simple existencia, bendicen y dan gloria a Dios.

Es la misma alabanza a la que nos invita el Papa Francisco, haciéndose eco del Cántico de las criaturas de san Francisco de Asís, en su última Encíclica Laudato Si.

Animo a todos a utilizar ese himno en la acción de gracias después de la Misa.

La segunda excursión fue a la playa de Santa Clara, en el Pacífico:


Y el tercer paseo a Palenque, en el Caribe panameño:


"Bendecid al Señor, montes y collados: todas las cosas que germinan en la tierra, bendecid al Señor.
Bendecid al señor mares y ríos; fuentes bendecid al Señor.
Bendecid al Señor, ballenas y todo lo que vive en el mar; todas las aves del cielo, bendecid al Señor..."

viernes, 24 de julio de 2015

No hay más que una raza


Seguimos con África

La foto de Clara -haciendo honor a su nombre- con sus compañeros de clase en Nairobi me ha hecho recordar que no hay más que una raza: la de los hijos de Dios.

Mi prima Esther, excelente científica, me comentaba que gracias al estudio de las mitocondrias se ha llegado a la conclusión de que los 6.500 millones de personas que poblamos la tierra descendemos de una mujer africana, quizás de Kenia. Hasta se saben las rutas sobre las que se pobló todo el planeta.

Una sola raza con varios colores de piel por la falta de melanina, que protege de los rayos ultravioletas del sol. El cambio de color se da en millones de años ya que la naturaleza siempre actúa con paciencia.

Los colores de la piel, los cabellos crespos o lacios, las narices chatas o alargadas, los ojos achinados o redondos son adaptaciones del cuerpo humano a los diferentes ambientes en que han vivido nuestros antepasados.

Clara es una negrita desteñida que ha vuelto a sus orígenes.

Lo dicho: hemos de sentirnos hermanos de todos los hombres y mujeres de todos los continentes y de todos los tiempos. No hay más que una raza, la de los hijos de Dios.
En Nicaragua, como en otros lugares, cuando uno tiene grandes deseos de contar cosas a los familiares, amigos colegas...y no hay tiempo, trata de resumir anteponiendo ese "para no hacerte largo el cuento". Pero ni así...