miércoles, 16 de agosto de 2017

¡Vamos!


"Me llamo Sirje, soy médico anestesista. Fui bautizada en la iglesia evangélica luterana y recibí incluso la confirmación, pero no puedo decir que fuera una buena cristiana.

No sabía nada acerca del Opus Dei ni de su Fundador. La primera vez que oí hablar fue en un medio de difusión calumnioso. No me convenció y, curiosa como soy, comencé a investigar hasta que di con san Josemaría y su libro Camino.

Fue un amor a primera vista. Pensé que era justo lo que necesitaba: sabiduría, espíritu directo y concreto. Era exactamente lo que había echado en falta toda mi vida. Aunque siempre se me haya considerado una mujer fuerte, también yo necesitaba protección y buen consejo.

Busqué y encontré el centro del Opus Dei en Estonia, y me hice cooperadora. De esta manera fui poco a poco llegando a Dios. Comencé a ir a los cursos de catequesis para conocer mejor la fe católica. Aprendí a rezar como enseña san Josemaría. Pronto comprendí que en la vida espiritual no se puede avanzar sin la guía de un maestro. He recibido mucha ayuda de la dirección espiritual.

Como médico debo solucionar con frecuencia situaciones críticas y realizar rápidamente intervenciones complejas, que pueden llegar a ocasionar complicaciones. Pero ahora tengo un ayudante a mi lado. Me dirijo a san Josemaría, rezo un avemaría y le digo una sencilla palabra en español: '¡Vamos!'
Funciona de maravilla. Me siento así mucho más segura y sobre todo más tranquila."

martes, 15 de agosto de 2017

Asunción


Cuando Jerusalén fue destruida por los ejércitos de Babilonia, el profeta Jeremías se llevó el Arca, según cuenta una antigua tradición judía, y la escondió en algún lugar secreto. Ninguna noticia se tuvo jamás del Arca. Sólo san Juan nos dice que la vio en el Cielo, según recoge una de las lecturas de la Misa de hoy, con clara referencia al cuerpo santísimo de nuestra Señora: "Se abrió el templo de Dios en el Cielo y el Arca de su Testamento fue vista en su templo" (Apocalipsis 11, 19)

Nadie puede decirnos con seguridad cuándo y dónde, ni de qué manera, dejó la tierra la Virgen. pero sabemos dónde está.

Cuando Elías fue llevado al cielo, los hijos de los profetas de Jericó preguntaron a Eliseo si podían salir a buscarle. "Es posible le dijeron que el Espíritu del Señor le haya transportado a lo alto de una colina o le haya dejado en alguna hendidura de los valles"
Eliseo consintió a regañadientes, y cuando volvieron de su búsqueda infructuosa, les recibió con estas palabras: "¿No os había dicho que no fuérais?" (2 Reyes 2, 16-18)

Lo mismo sucede con el cuerpo de la Santísima Virgen.
En ningún lugar de la cristiandad oiréis ni siquiera un rumor acerca de él. Hay tantas iglesias en todas partes del mundo que afirman con entusiasmo que poseen las reliquias de este o aquel santo... ¿Quién puede decirnos si san Juan Bautista descansa en Amiens o en Roma? Pro nunca de Nuestra Señora.
Y si alguno de vosotros confiaba aún en encontrar tan inestimable tesoro, el Santo Padre hace un tiempo ordenó terminar la búsqueda.
Sabemos dónde está su cuerpo: en el Cielo.

Naturalmente lo sabíamos ya antes. El Papa Pío XII, el 1 de noviembre de 1950, definía como dogma de fe que "la Inmaculada Madre de Dios, siempre Virgen María, cumplido el curso de su vida terrena, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial". Pero desde los comienzos de la fe, los cristianos tuvieron el conocimiento de que Santa María no experimentó la corrupción del sepulcro, sino que había sido llevada en cuerpo y alma a los Cielos.

domingo, 13 de agosto de 2017

Crecer juntos


"El matrimonio es un trabajo de todos los días, podría decir un trabajo artesanal, un trabajo de orfebrería, porque el marido tiene la tarea de hacer más mujer a su esposa y la esposa tiene la tarea de hacer más hombre a su marido.

Crecer también en humanidad, como hombre y como mujer. Y esto se hace entre vosotros. Esto se llama crecer juntos.
Esto no viene del aire. El Señor lo bendice, pero viene de vuestras manos, de vuestras actitudes, del modo de vivir, del modo de amaros.

¡Hacernos crecer!
Siempre hacer lo posible para que el otro crezca. Trabajar por ello.

Y así, no lo sé, pienso en ti que un día por las calles de tu pueblo la gente dirá:
- Mira aquella hermosa mujer, ¡qué fuerte!...
- Con el marido que tiene, se comprende.

Y también a ti:
- Mira aquél, ¡cómo es!...
- Con la esposa que tiene, se comprende.

Es esto, llegar a esto: hacernos crecer juntos, el uno al otro.
Y los hijos tendrán esta herencia de haber tenido un papá y una mamá que crecieron juntos, haciéndose -el uno al otro- más hombre y más mujer.

(El Papa Francisco a las parejas de novios que se preparan para el matrimonio)

viernes, 11 de agosto de 2017

Tanzania


En una visión cristiana del mundo, el amor tiene la prioridad.

No hay aumento de conocimiento del mundo que no esté precedido por un aumento de conocimiento del amor.

Mi sobrina María, junto a otras voluntarias, me mandan algunas fotos de Moshi, pueblito de Tanzania, donde están ayudando en una escuela infantil.

jueves, 10 de agosto de 2017

Ciempiés


Gerardo me ha recordado un cuento muy significativo que leí hace tiempo en "El Mundo de Sofía":

"Érase una vez un ciempiés que bailaba estupendamente con sus cien pies. Cuando bailaba, todos los animales del bosque se reunían para verlo. Y todos quedaban muy impresionados con el exquisito baile. Pero había un animal al que no le gustaba ver bailar al ciempiés. Era un sapo...
- Sería un envidioso...
-¿Qué puedo hacer para que el ciempiés deje de bailar?, pensó el sapo. No podía decir simplemente que no le gustaba el baile. Tampoco podía decir que él mismo bailaba mejor; decir algo así no tendría ni pies ni cabeza. Entonces concibió un plan diabólico.
-¡Cuéntame!
- Se sentó a escribir una carta al ciempiés. 'Ah, inigualable ciempiés', escribió. 'Soy un devoto admirador de tu maravillosa forma de bailar. Me encantaría aprender tu método. ¿Levantas primero el pie izquierdo nº 47? ¿O empiezas el baile levantando el pie izquierdo nº 23 antes de levantar el pie derecho nº 18? Espero tu contestación con mucha ilusión. Atentamente, el Sapo'
-¡Caray!
- Cuando el ciempiés recibió la carta se puso inmediatamente a pensar en qué era lo que realmente hacía cuando bailaba. ¿Cuál era el primer pie que movía? ¿Y cuál era el siguiente?
¿Qué crees que pasó?
-Creo que el ciempiés no volvió a bailar jamás.
Sí, así acabó el cuento"

Se pueden sacar varias consecuencias de este cuento.
Una de ellas es el daño que hace la envidia, incluso disimulada con buenas maneras.

Nuestro comportamiento no puede ser así. Hemos de procurar siempre el bien de los demás, no confundirlos.

miércoles, 9 de agosto de 2017

Edith Stein


Santa Teresa benedicta de la Cruz (Edith Stein), nacida y educada en la religión judía, después de haber enseñado filosofía durante algunos años entre grandes dificultades, recibió por el bautismo la nueva vida en Cristo, prosiguiéndola bajo el velo de las vírgenes consagradas en las carmelitas Descalzas hasta que, en tiempo de un régimen hostil a la dignidad del hombre y de la fe, fue encarcelada lejos de su patria, y en el campo de exterminio de Auschwitz, cercano a Cracovia, en polonia, murió en la cámara de gas.

Hoy, en su fiesta, me ha llegado este fragmento del libro "La Ciencia de la Cruz":

"Los que son de Jesucristo han crucificado la carne con sus vicios y concupiscencias. Lucharon un duro combate contra su naturaleza a fin de que la vida del pecado muriese en ellos y poder así dar amplia cabida a la vida del Espíritu. Para esta pelea se precisa una singular fortaleza."

jueves, 3 de agosto de 2017

Cerro Negro


No, los de la foto no son pilotos de aviación de la Primera Guerra Mundial.

 Son Kelvin, Alejandro, Hosman, Armando, Chico y Pablo, jóvenes de la residencia universitaria Villa Fontana que hace unos días fueron al volcán Cerro Negro para deslizarse por sus laderas arenosas con tablas.

Una excursión llena de alicientes como las que se suelen hacer desde Villa Fontana con estudiantes y jóvenes profesionales.

El mismo día de ese paseo, aquí en León (Nicaragua), llegaba a París (Francia) Mons. Fernando Ocáriz llevando un mensaje que nos viene también a nosotros como anillo al dedo:

"El cristiano está llamado a ser alegre, a vivir el buen humor, y a transmitir serenidad. ¿Por qué? Porque es hijo predilecto de Dios".
En Nicaragua, como en otros lugares, cuando uno tiene grandes deseos de contar cosas a los familiares, amigos colegas...y no hay tiempo, trata de resumir anteponiendo ese "para no hacerte largo el cuento". Pero ni así...