martes, 20 de febrero de 2018

Detente, mira y vuelve


"El tiempo de Cuaresma es tiempo propicio para afinar los acordes disonantes de nuestra vida cristiana y recibir la siempre nueva, alegre y esperanzadora noticia de la pascua del Señor...

Detente un poco de esa agitación, y de correr sin sentido, que llena el alma con la amargura de sentir que nunca se llega a ningún lado. Detente de ese mandamiento de vivir acelerado que dispersa, divide y termina destruyendo el tiempo de la familia, el tiempo de la amistad, el tiempo de los hijos, el tiempo de los abuelos, el tiempo de la gratuidad...el tiempo de Dios...

Mira y contempla el rostro del Amor crucificado, que hoy desde la cruz sigue siendo portador de esperanza; mano tendida para aquellos que se sienten crucificados, que experimentan en su vida el peso de sus fracasos, desengaños y desilusión...

¡Vuelve!, sin miedo, este es el tiempo oportuno para volver a casa; a la casa del Padre mío y Padre vuestro (cf. Jn 20,17). Este es el tiempo para dejarse tocar el corazón..."

¡Detente, mira y vuelve!

Francisco

domingo, 18 de febrero de 2018

Padre Alberto Casals


Esta mañana del primer domingo de Cuaresma, temprano, fallecía en San José de Costa Rica el Padre Alberto Casals, sacerdote del Opus Dei, de los primeros que comenzó la labor apostólica en Centroamérica.

¡He aprendido tantas cosas de él!

Cuando recibí la noticia me disponía a rezar laudes. Y lo he hecho muy a gusto, junto al Sagrario, pensando en don Alberto:

"Deus, Deus meus es tu, ad te de luce vígilo. Sitívit in te ánima mea, te desideravit caro mea..."

Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo, mi alma está sedienta de ti; mi carne tiene ansia de ti. como tierra reseca, agostada, sin agua...

Y en el siguiente salmo: "Benedícite, sacerdotes Dómini Dómino, benedícite, servi Dómini, Dómino..."

Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor; siervos del Señor, bendecid al Señor...

Las tentaciones de la luz


Aunque no soy muy entendido -¡ya me gustaría!- he estado leyendo las pequeñas crónicas que la prensa ha estado publicando sobre el XIV Festival Internacional de Poesía de Granada.

Me llamó especialmente la atención la referencia al poemario Las tentaciones de la Luz de la poeta italiana Zingonia Zingone.

En él nos habla de una subversión de valores en medio de la ambigüedad del universo y de un mundo que nos coacciona con sus sombras y su velo de relativismo.

Como una samaritana junto al pozo, Zingonia Zingone quiere sacar agua de la historia y pregunta a un Adán fatigado del camino, por el tiempo y por los hijos de la tierra tan aferrados al suelo.

En las instantáneas líricas de sus peregrinaciones, la poeta reflexiona sobre el silencio. No se trata aquí de un silencio vacío como una soledad devastada, sino de una Palabra que es comunión y vida. Una vida nueva que surge más allá de las sombras de luz filtrada, donde la vida es un recinto de caducidad, fractura, olvido y desierto, disgregaciones y grietas por donde se filtra la luz... porque de la muerte nace la vida así como el fuego calcina y reverdece, y la libertad es verdadera cuando nace al pie de la Cruz.

Son osadías esos versos que abrevan en la fuente que todo origina... la Luz de la Cruz, un caer hacia arriba, un caer más alto.

sábado, 17 de febrero de 2018

Biografía familiar


Es importante hacer un esfuerzo por generar una rica y atractiva biografía familiar, un acerbo de tradiciones propias, eventos, anécdotas, experiencias familiares que creen un perfil propio con el que los hijos se puedan sentir identificados.

Afirma Julián Marías que "no se piensa con el cerebro, sino con la vida, con la vida biográfica".

Y es bueno que los hijos se identifiquen con una manera de ser, la de la familia, que les irá configurando también afectivamente.

viernes, 16 de febrero de 2018

Realidades


Con este amanecer en las islas Canarias nos ponemos a filosofar...

¿Es la realidad un todo?

No debemos pensar la realidad, el ser que existe "aunque yo no lo piense", como un todo, como un mosaico compuesto de múltiples teselas.

1. Dios es real. Acto puro. Identidad.
2. El ángel y el hombre son acto personal. Realidad abierta por dentro, capaz de conocer y amar.
3. El universo es acto de ser sencillo.

Las tres realidades, Dios, persona, universo, no están en el mismo nivel. No se pueden connumerar.

La realidad pensada no es realidad física.
Un perro pensado no muerde.
El acto de conocer un árbol no es un árbol. Está a otro nivel, superior.
Son realidades distintas "jerárquicamente".

Filósofo es el que las admira. Admiremos la jerarquía de la realidad.

De un lado el orden del universo. El firmamento. La realidad de una noche estrellada o de un amanecer.
De otro lado el orden en mi conocimiento: la realidad que se desvela en mí. Soy capaz de poseerla intencionalmente y amarla.

Pero cuando digo "de un lado" y "de otro lado" no estoy hablando de dos realidades contiguas que compongan, como teselas, el mosaico de la realidad entera o "total"

La realidad no es un todo. La realidad es Acto.

Acto Puro del que dependen los actos "jerárquicamente" distintos.

Los actos superiores son más acto, capaces de más, capaces de conocer y amar.

Los actos inferiores, que pertenecen al nivel del acto de ser del universo son sencillos.

La realidad del espíritu (de los actos de ser que son abiertos por dentro) es distinta jerárquicamente de la realidad física.
No debemos pensarla componiendo un todo con la realidad física.
Una pantalla de una computadora, por mucho que brille, nunca podrá "ver".
No se pueden componer "pantalla" y "ver", formando un "todo".

Cuerpo y alma son dos realidades de distinto nivel. No forman un todo.

jueves, 15 de febrero de 2018

Después de ceniza


"La invitación a la conversión no es un regaño de alguien exigente que está enfadado con lo que hacemos, sino una llamada amorosa a que demos media vuelta para encontrarnos cara a cara con el Amor"

Hoy, jueves después de ceniza.

¡Ánimo con los propósitos para esta Cuaresma!

miércoles, 14 de febrero de 2018

Cuaresma: El camino hacia la Pascua


"La Cuaresma es un compendio de nuestra vida, que es toda ella un constante volver hacia la casa de nuestro Padre. Es un camino hacia la Pascua, hacia la muerte y resurrección del Señor, que es el centro de gravedad de la historia del mundo, de cada mujer, de cada hombre: un volver al Amor eterno.

¡Qué capacidad tan extraña tiene el hombre para olvidarse de las cosas más maravillosas, para acostumbrarse al misterio!
Por eso, es lógico que durante estos días consideremos en nuestra oración la necesidad de la conversión, de redirigir nuestros pasos hacia el Señor, y purificar nuestro corazón.

La Cuaresma echa raíces profundas en varios episodios clave de la historia de la Salvación, que es también nuestra historia.

Uno de ellos es la travesía del pueblo elegido por el desierto. Esos cuarenta años fueron para los israelitas un tiempo de prueba y de tentaciones. Yahveh les acompañaba de continuo y les iba haciendo entender que sólo debían apoyarse en Él: iba ablandando su duro corazón de piedra. Fue además un tiempo de gracias constantes: aunque el pueblo sufría, era Dios quien les consolaba y les orientaba con la palabra de Moisés, les alimentaba con el maná y las codornices, les daba el agua en la Roca de Meribá.

¡Qué cercanas nos resultan las palabras, llenas de ternura, con las que Dios hace recapacitar a los israelitas sobre el sentido de su larga travesía!...

El Señor también se dirige hoy a nosotros que, en el desierto de nuestra vida, ciertamente experimentamos la fatiga y los problemas de cada día, aunque no nos faltan los cuidados paternales de Dios, a veces a través de la ayuda desinteresada de nuestros familiares, de amigos o incluso de personas de buena voluntad que permanecen anónimas.

Con su pedagogía inefable, el Señor nos va metiendo en su corazón, que es la verdadera tierra prometida: 'Dame, hijo, tu corazón, y que tus ojos guarden mis caminos' (Pr 23, 26)"


En Nicaragua, como en otros lugares, cuando uno tiene grandes deseos de contar cosas a los familiares, amigos colegas...y no hay tiempo, trata de resumir anteponiendo ese "para no hacerte largo el cuento". Pero ni así...