domingo, 30 de septiembre de 2018

San Jerónimo


30 de septiembre: ¡San Jerónimo!

Copio de Aleteia, diez frases del gran Doctor y Padre de la Iglesia, que me han hecho sonreír y pensar:

1. La ignorancia en las Escrituras es ignorancia en Cristo.

2. Empieza a ser ahora lo que serás de aquí en adelante.

3. El rostro es el espejo de la mente, y los ojos, sin hablar, confiesan los secretos del corazón.

4. Requiere tiempo buscar un amigo, rara vez lo encontramos y con gran dificultad lo conservamos.

5. En vano canta la lira para el asno.

6. Todo debe incluir un agudo condimento de verdad.

7. Que tus acciones no desmientan tus palabras, para que no suceda que, cuando prediques en la Iglesia, alguien en su interior comente: '¿por qué entonces tú no actúas así?

8. Huye como de una peste del clérigo que se dedica a los negocios, del que viniendo de la pobreza se ha hecho rico, y del desconocido que ha pasado a ser famoso.

9. Es aún peor ser ignorante de la ignorancia de uno.

10. ¡Qué curioso maestro el que, con el estómago lleno, diserta sobre el ayuno!

Espíritu deportivo


Como todos los domingos he llamado a mi madre, en Murcia, para compartir con ella todo lo ocurrido en la semana. Casi siempre se encuentran con ella a esa hora (10.00 am en Nicaragua; 6.00 pm en España) mi hermano Ricardo, Chari y alguno de mis sobrinos. Entonces podemos tener una video-llamada muy entretenida.

Hoy, al poco de conectarme, me han dicho que dos paisanos se han proclamado ¡campeones del mundo!: Alejandro Valverde (foto de arriba) en ciclismo en ruta y Ana Carrasco ¡en carreras de motos! (foto de abajo)


¡Son rápidos estos murcianos!
Y mucho mérito, porque Alejandro tiene 38 años y Ana es la primera mujer que gana un campeonato mundial de motos.

Viene muy bien recordar el consejo que nos daba san Josemaría: "Da muy buenos resultados emprender cosas serias con espíritu deportivo... ¿He perdido varias jugadas? -Bien, pero -si persevero- al fin ganaré."

Y yo añado, felicitando a estos murcianicos: ¡Que se lo digan, si no, a Alejandro y Ana!

sábado, 29 de septiembre de 2018

Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael


Loa ángeles fueron creados por Dios por una libre decisión de su voluntad divina, son seres inteligentes y libres. Superan en perfección a todas las criaturas visibles.

El jueves, 6 de octubre de 1932, haciendo oración en la capilla de San Juan de la Cruz, durante su retiro espiritual en el convento de los Carmelitas Descalzos de Segovia, San Josemaría tuvo la moción interior de invocar por primera vez a los tres Arcángeles; S. Miguel, S. Gabriel y S. Rafael como Patronos de los diferentes campos apostólicos del Opus Dei.

Dos días más tarde, escribía: "¡Qué seguridad tengo de que esta triple llamada, a señores tan altos en el reino de los cielos, ha de ser -es- agradabilísima al Trino y Uno...!"

(En la foto, San Miguel, San Rafael y San Gabriel, en el retablo del Santuario de Torreciudad, donde fui ordenado diácono y, después, sacerdote)

viernes, 28 de septiembre de 2018

La Creación


Dice el gran teólogo Santo Tomás de Aquino que "Dios es un artista y el universo es su obra de arte"

Y mi amigo Joseph, del que ya hacía tiempo que no lo traía por estas lides, razona:

"Dios crea al hombre para que incremente el bien, perfeccionando el universo, por Amor.

En el Paraíso, en la antehistoria, Adán tiene la 'ciencia del bien', no la 'ciencia del bien y del mal'
esta última aparece en el momento de la caída y de la expulsión de la primera pareja.

La 'ciencia del bien y del mal' es una ciencia inferior, pues tiene que ocuparse de los problemas derivados del pecado, de ese error peculiar de la libertad que se separa de Dios.

Adán en el Paraíso, gracias a la ciencia del bien ponía nombre a las cosas, es decir, identificaba y manifestaba, honrando así a Dios, la perfección de cada ser.
Su trabajo era incrementar el bien pues Dios quiso crear el universo sin acabar de ser todo lo bueno que puede ser.

Los problemas surgen cuando Adán actúa en solitario, al margen de Dios.
Entonces necesita de la ciencia del bien y del mal. Entonces se convierte en el primer gnóstico de la historia filosófica, pues supone dos principios, el del bien y el del mal.

La ciencia del bien y del mal es una ciencia de las oquedades del hombre, de la imperfecciones de su actuar solitario.
El hombre huérfano de Dios es un menesteroso que debe ocuparse constantemente de colmar sus necesidades.

Entonces el trabajo no es solamente hacer el bien, sino corregir el mal."

En eso estamos...

jueves, 27 de septiembre de 2018

Mira que te mira Dios


Bonita anécdota de su infancia la que contó el Papa Francisco a un grupo de sacerdotes valencianos hace poco:

"Recuerdo una oración que me enseñó mi abuela; yo tendría dos o tres años, más no tenía.

Me llevó a su mesita de luz y ahí tenía escrito un versito.

'Me tenés que rezar esto todos los días, así te vas a acordar de que la vida tiene un fin'

Yo no entendía mucho, pero el verso lo tengo grabado desde los tres años:

'Mira que te mira Dios, mira que te está mirando, piensa que te has de morir, y no sabes cuándo'

Y me ayudó. Era un poco tétrica la cosa, pero me ayudó"

lunes, 24 de septiembre de 2018

La Merced


Esta mañana, fiesta de La Merced, me he acordado de la Capilla de mi Colegio de los Maristas de Murcia donde estudié todo el bachillerato.

¡Cuántas mercedes de parte de la Virgen en cada una de las etapas de la vida!

Todas ellas derivan de la principal. Esa por la que me unía al Cielo en el Prefacio de la Misa de hoy:

 "Porque Ella concibió a tu único Hijo por obra del Espíritu Santo, y sin perder la gloria de su virginidad, derramó sobre el mundo la luz eterna, Jesucristo Nuestro Señor"

(En la foto, la Capilla del Colegio La Merced de los Hermanos Maristas de Murcia)

viernes, 21 de septiembre de 2018

Las monjas


Hay unas palabras del Papa Francisco, en su reciente visita a Palermo, dedicadas a las monjas que recojo a continuación:

Quisiera decir algo especialmente a las religiosas: vuestra misión es grande porque la Iglesia es una madre y su manera de acompañar siempre debe tener un rasgo materno.

Vosotras religiosas, pensad que sois un ícono de la Iglesia, porque la Iglesia es mujer, esposa de Cristo. Vosotras sois ícono de la Iglesia.

Pensad que sois un ícono de la Virgen, que es la Madre de la Iglesia. Vuestra maternidad hace mucho bien, mucho.

Una vez, -lo he contado muchas veces-, lo digo brevemente, donde trabajaba mi padre, había tantos inmigrantes después de la guerra española... comunistas, socialistas...todos come-curas... Uno de ellos se enfermó, lo trataron 30 días en casa porque iba a curarlo una monja. Tenía una enfermedad muy mala, muy difícil de tratar. En los primeros días le soltó todas las palabrotas que sabía...y la monja lo curaba en silencio. Una vez que la historia termina, ese hombre se reconcilió. Tiempo después, saliendo un día del trabajo junto con otros, dos monjas pasaban...y los otros comenzaron a decir palabrotas...él, entonces, le dio un puñetazo a uno de ellos y lo tiró al suelo diciéndole: 'Con Dios y con los sacerdotes, vale, ¡pero a la Virgen y a las monjas ni las toques!

Vosotras sois la puerta porque sois madres y la Iglesia es madre. La ternura de una madre, la paciencia de una madre... Por favor, no quitéis valor a vuestro carisma de mujeres y al carisma de consagradas.

Es importante que os involucréis en la pastoral para revelar el rostro de la Iglesia madre. Es importante que los obispos os llamen a los consejos, en los diversos consejos pastorales, porque la voz da la mujer siempre es importante.

Y me gustaría dar las gracias a las contemplativas que, con la oración y el don total de la vida, son el corazón de la Iglesia madre y bombean en el Cuerpo de Cristo el amor que conecta todo.
En Nicaragua, como en otros lugares, cuando uno tiene grandes deseos de contar cosas a los familiares, amigos colegas...y no hay tiempo, trata de resumir anteponiendo ese "para no hacerte largo el cuento". Pero ni así...