viernes, 27 de octubre de 2017

La alegría en el trabajo


"El universo existe por pura generosidad de Dios, que, sin necesidad alguna, quiso crearlo.

Un recorrido por la montaña permite descubrir rincones poco frecuentados donde al pie de una roca -casi escondidas- han crecido unas bellísimas flores. Son parte de la creación.

Si la suerte nos permite mirar de noche en la oscuridad del campo, podremos ver miles de estrellas que cubren y alfombran el cielo por completo: cuenta, si puedes, las estrellas, dijo Dios a Abraham.

Estas experiencias llevan fácilmente a pensar que Dios, al crear todas las cosas, experimentó un gran gozo si hablamos en términos humanos.

Hay una alegría en trabajar bien; se descubre entonces el gozo ante lo que está bien acabado. Es el gozo de crear cosas, aunque se trate de un ladrillo, de una lámpara.
Aparece ante nosotros el fruto logrado, surge -como una recompensa- el gozo de sentirnos colaboradores de Dios en su obra creadora.

El mayor gozo en nuestras tareas se encuentra al saber que Dios nos ve mientras trabajamos. si estamos convencidos de que Él acompaña y comparte los múltiples incidentes que conlleva lo que producimos, podemos incluso sonreírnos ante las dificultades y de las pequeñas equivocaciones que procuramos rectificar. No hace falta contarle nada, basta buscarle en el centro del corazón con la certeza de que está ahí, cercano. Trabajar mano a mano con el Señor viene a ser un gozo bien grande.

Con esta visión el trabajo se convierte en cooperación con el Creador.

Es más fácil la alegría si uno se dedica al trabajo que le gusta, para el que se ha preparado, el que ha elegido: esa persona, si es activa y emprendedora, disfruta con su quehacer.

Cuando no es así - porque son muchas las personas que no pueden trabajar en lo que quieren y les gusta- , también es posible alcanzar alegría por diversos motivos.
Lo importante es descubrir que todo trabajo que se realiza y termina bien puede ser fuente de alegría, una alegría que, si se comparte con el Señor, se multiplica por el hecho de saber con certeza que a Él le agrada. Él está contento con nuestra labor"

(Lo leí ayer en un libro de Francisco Fernández-Carvajal sobre las virtudes humanas, y me pareció que valía la pena reproducirlo aunque se haga un poquito largo el cuento)

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En Nicaragua, como en otros lugares, cuando uno tiene grandes deseos de contar cosas a los familiares, amigos colegas...y no hay tiempo, trata de resumir anteponiendo ese "para no hacerte largo el cuento". Pero ni así...