jueves, 26 de noviembre de 2015

Desde Pamplona


Me llega este maravilloso selfie de los nicaragüenses que están estudiando en las Facultades Eclesiásticas de la Universidad de Navarra. Sacerdotes y seminaristas.

De izquierda a derecha: Edwin (Juigalpa) Francisco (San Jorge) P. Rodolfo José (Managua) P. Félix Pedro (Río San Juan) y Engels (Rivas)

Ahora les viene una prueba de fuego, o más bien de hielo: El fuerte invierno pamplonica y unas navidades lejos de la patria chica.
Les deseamos ánimos y calor de familia que seguro tendrán.
Veo que en la pared de la cafetería hay un mural con una palabra: "Arrieros" Pues eso: A conducir al borrico que somos cada uno de nosotros hasta Belén, donde la Sabiduría Encarnada.

Hoy me acordé en el Salmo de la Misa de ellos: "Rocíos y nevadas, bendigan al Señor. Hielo y frío bendigan al Señor. Heladas y nieves, bendigan al Señor..."

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Ronco y sonoro


La otra noche, nuestra tertulia en Villa Fontana se convirtió en una velada literaria recitando poemas de Neruda y, sobre todo, de Darío.

Con "Momotombo" te entraban ganas de escalar de nuevo ese "volcán de gesta"

Para no hacer largo el cuento entresaco algunas estrofas:

El tren iba rodando sobre sus rieles. Era
en los días de mi dorada primavera
y era en mi Nicaragua natal.
De pronto, entre las copas de los árboles, vi
un cono gigantesco, , y
lleno de antiguo orgullo triunfal.

Agua de vario verde y de un gris tan cambiante
que discernir no deja su ópalo y su diamante,
a la vasta llama tropical.
Momotombo se alzaba lírico y soberano,
yo tenía quince años:¡una estrella en la mano!
Y era en mi Nicaragua natal.

¡Oh Momotombo ronco y sonoro! Te amo
porque a tu evocación vienen a mí otra vez,
obedeciendo a un íntimo reclamo,
perfumes de mi infancia, brisas de mi niñez.

Tu voz escuchó un día Cristóforo Colombo;
Hugo cantó tu gesta legendaria. Los dos
fueron, como tú, enormes, Momotombo,
montañas habitadas por el fuego de Dios.


Todos los días, al entrar en Managua desde la carretera Masaya, veo al fondo el Momotombo, como la punta de una flecha que señala hacia el norte.
Ayer mismo, a mediatarde y muy cerca de un Sagrario -estaba dirigiendo una meditación- el coloso tembló y fuimos mecidos, no sin cierto susto.

¡Hacia el misterio caen poetas y montañas:
y rompérase el cielo de cristal
cuando luchen sonando de Pan las siete cañas
y la trompeta del Juicio Final!

sábado, 21 de noviembre de 2015

Libertad tomada en serio


Impresiona el pensar que en la elección, como ejercicio de la libertad tomada en serio, nos lo jugamos todo, en el tiempo y fuera de él.

Como dice un filósofo de nuestra época,"la decisión arranca al hombre de lo temporal y le inserta en lo eterno, ya que su elección le acompaña siempre. La libertad crea definitividad y, por ende, eternidad. Seremos eternamente lo que ahora decidamos ser"

No es tema para asustar, ¡todo lo contrario! Mañana celebramos la solemnidad de Cristo Rey y me acuerdo de:  "...-¡Su Reino no tendrá fin! ¿No te da alegría trabajar por un reinado así?

(En la foto, un atardecer con la imagen de Jesús de la Divina Misericordia sobre la bahía de San Juan del Sur, en Nicaragua)

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Gracias, Jaime


Entresaco algunas claves de un artículo de mi amigo Jaime:

El agradecimiento es una conducta universal de los seres humanos, de todos los tiempos y de todas las culturas. Damos gracias a Dios, a nuestros padres, a quienes nos salvan de grandes peligros, pero también a quienes nos hacen pequeños servicios de los que está llena la vida.

Hay quienes dicen que dar las gracias por mera cortesía no vale nada: lo importante -afirman- es agradecer de corazón y hacérselo sentir así a la otra persona.

En un primer momento, esta tesis podría parecer atractiva, pero si se piensa un poco se descubre que es una manera desenfocada de abordar este asunto vitalmente tan importante. ¿Por qué los padres de todo el mundo se empeñan en que sus hijos aprendan a dar las gracias? No lo hacen  meramente para que sus hijos aprendan un formalismo social, sino que lo hacen para que aprendan a ser agradecidos, esto es, para que a base de agradecer a los demás los servicios, atenciones o regalos que reciban, lleguen a ser mejores personas. Las fórmulas corteses, acompañadas si es posible de una sonrisa, son el camino que tenemos los seres humanos para adquirir el agradecimiento de corazón.

Un filósofo norteamericano asegura que dar las gracias es el mejor antídoto contra la depresión: ayuda más a quien las da que a quien las recibe, porque lleva a la persuasión de que todo es un regalo, incluida la propia vida y la de los demás...

¡Gracias, Jaime!

sábado, 14 de noviembre de 2015

Asombro ante la verdad


"Si alguno quiere ser el primero, que se haga el último de todos y el servidor de todos.
Y acercó a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo:
-El que reciba en mi nombre a uno de estos niños, a mí me recibe; y quien me recibe, no me recibe a mí, sino al que me ha enviado" (Marcos 9, 34-37)

El comentario, no tan breve, me lo ofrece Antonio:

El Reino de los Cielos es cosa no de la gente con aires de importancia sino cosa de niños. Dios es como un niño, el niño es como Dios. ¿En qué se parecen?

Los niños viven en el asombro ante la verdad de las cosas. Están tan abiertos a la verdad, a toda verdad, que no entienden nada cuando se les miente, aunque sea en broma. No entienden los engaños. Sufren ante los engaños. Un ejemplo lo explicará:

Recuerdo que en una sobremesa familiar uno de los presentes era muy hábil en juegos de magia. Se había metido apretujada en el zapato una porción grande de gomaespuma pintada de tal modo que parecía una auténtica piedra de regular tamaño. En cierto momento, una sobrina pequeña observaba en brazos de su madre la conversación intrascendente de los mayores. Entonces el mago, su tío, dijo, como quien no quiere la cosa: "me parece que tengo una piedrecita en el zapato que me molesta un poco, voy a ver". Se quitó el zapato y apareció de pronto la gran piedra, más falsa que Judas. Tras un momento de estupor, la pequeña rompió a llorar. Creía que era una roca de verdad y sentía el dolor que le habría causado a su tío en el pie. Podía sentir algo tan rico y complejo como la compasión hasta el llanto, pero no podía reconocer un engaño tan patente.

¿En qué se parece Dios a la niña?
En que es incompatible con el engaño. No puede engañarse ni engañarnos. Él es la Verdad y Jesucristo la Verdad hecha carne.

Por eso no podemos entrar en el Reino de los Cielos si no nos hacemos como niños, con la sencilla apertura a la verdad total, sin admitirnos la más leve sombra de mentira en nuestro pensar, decir y actuar.

viernes, 13 de noviembre de 2015

El Purgatorio


¡No quiero ir al Purgatorio!

El Purgatorio es una gran prueba de la misericordia de Dios.
"Los que mueren en la gracia y la amistad de Dios, pero imperfectamente purificados, aunque están seguros de su eterna salvación, sufren después de su muerte una purificación, a fin de obtener la santidad necesaria para entrar en la alegría del Cielo" (Catecismo de la Iglesia Católica 1030)

Pilar Urbano, periodista y escritora, recoge en su libro "El hombre de Villa Tevere" la visita de san Josemaría a Sofía Varvaro, una joven romana que falleció después de sufrir una gravísima enfermedad:

-¡Sofía!..."figlia mía"!

Al llegar a la habitación le entrega una estampa de la Santísima Trinidad en la que, al dorso, con su letra amplia y vigorosa, ha escrito una breve oración.

-¿Te leo lo que pone? ¿Quieres tú ir repitiéndolo conmigo? "Señor, Dios mío, en tus manos abandono lo pasado y lo presente y lo futuro, lo pequeño y lo grande, lo poco y lo mucho, lo temporal y lo eterno".

Luego la anima a estar contenta, a ser sencilla como un niño y dejarse cuidar, a tomar los calmantes que necesite y a pedir su curación:

-...sería demasiado cómodo irse al Paraíso. ¡Aquí hay todavía mucho trabajo!... Aunque para nosotros, el trabajo más importante es hacer en todo la voluntad de Dios.

- Padre, cuando me dieron la noticia de lo que tenía, mi primera reacción fue de miedo... Pero no de miedo a sufrir o a morir: miedo porque yo soy una persona muy corriente, "una mezza cartuccia", de poco valor... ¡y no quiero ir al Purgatorio!

-¡Mira ésta! ¡No quiere ir al Purgatorio!... No irás, hija mía, no irás. No debes tener miedo, porque el Señor está contigo. Además, así somos todos en el Opus Dei: ¡normales! El Señor nos ha escogido así, y nos quiere justo porque somos gente corriente. Y tú tienes que pedir tu curación porque, así como eres, debes trabajar: ¡nos haces falta! Tienes que ayudarnos mucho... Yo ahora me siento más fuerte, porque me apoyo en ti. Tú apóyate en mí ¡y no tengas miedo! Pero si el Señor te quiere allá arriba, nos tendrás que ayudar más aún desde el Cielo.

(En la foto Sofía es la de lentes, detrás de san Josemaría)

jueves, 12 de noviembre de 2015

De regreso


Después de varios días ausente por estar en un "Curso de Retiro" ya estamos de regreso.

Marcos 6, 34: "Estuvo enseñándoles largo rato"
Eso es un Curso de Retiro, largos ratos escuchando y aprendiendo del Señor.


En Nicaragua, como en otros lugares, cuando uno tiene grandes deseos de contar cosas a los familiares, amigos colegas...y no hay tiempo, trata de resumir anteponiendo ese "para no hacerte largo el cuento". Pero ni así...