lunes, 15 de febrero de 2010

Año mariano

Desde ayer, 14 de febrero, y por la noticia que comentamos, el Prelado del Opus Dei ha convocado un nuevo año mariano en la Obra.
Comparto esta alegría a todos mis familiares y amigos que se asoman al blog, invitándoles a rezar y contemplar cada vez mejor el Santo Rosario.

"Hazte pequeño. Ven conmigo y -este es el nervio de mi confidencia- viviremos la vida de Jesús, María y José.
Cada día les prestaremos un nuevo servicio. Oiremos sus pláticas de familia. Veremos crecer al Mesías. Admiraremos sus treinta años de oscuridad...Asistiremos a su pasión y Muerte...Nos pasmaremos ante la gloria de su Resurrección...En una palabra: contemplaremos locos de Amor (no hay más amor que el Amor), todos y cada uno de los instantes de Cristo Jesús."

domingo, 14 de febrero de 2010

Mujeres

Un pionero en el reconocimiento de la dignidad de la mujer, su igualdad de derechos y deberes respecto al varón decía: "La mujer está llamada a llevar a la familia, a la sociedad civil, a la Iglesia, algo característico, que le es propio y que sólo ella puede dar: su delicada ternura, su generosidad incansable, su amor por lo concreto, su agudeza de ingenio, su capacidad de intuición, su piedad profunda y sencilla, su tenacidad..."

Hoy se cumplen 80 años de las mujeres del Opus Dei. Felicidades

jueves, 11 de febrero de 2010

Monteagudo

Tendría unos quince años cuando mi hermano mayor me invitó a una peregrinación nocturna al Sagrado Corazón de Jesús en Monteagudo. Tras dudarlo mucho, pudo más la comodidad y dije que no.
Han pasado cuarenta años desde entonces y no se me olvida.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Esperanza cristiana

Qué bien lo explica la profesora chilena Alejandra Carrasco cuando dice que "No es que yo espere la vida eterna, sino también que Dios me está esperando a mí".
"Cuando dos personas se quieren y se miran no se cansan de sostener la mirada una en la otra. Y ese cruce de miradas cambia el sentido de su vida".
"Pensé en esta analogía: una mujer desea tener un hijo y espera quedar embarazada y esa esperanza le llena de ilusión. Pero no es esta la esperanza cristiana. La esperanza cristiana es más bien como la de la mujer que está ya embarazada. El hijo ya está en ella, es una realidad presente, que cambia necesariamente su modo de vivir. La primera puede olvidar su esperanza un día y emborracharse y no pasa nada. La segunda puede también olvidarla y emborracharse, pero hace daño a su hijo. Por eso no lo hace, o es mucho más difícil que lo haga. Ya embarazada, esperando un hijo, su vida entera se transforma".
Así es la esperanza del cristiano: la realidad presente del futuro cambia nuestra vida.

El mensaje cristiano no es solamente informativo, no es una simple comunicación de cosas, sino que sobre todo es performativo, pues es capaz de transformar la vida de las personas y los espacios de la convivencia social.

martes, 9 de febrero de 2010

Santidad y alegría

Casi todos los miércoles, en el aula Nervi, en la ciudad eterna, se oyen cosas que hacen pensar y estimulan. Por ejemplo, hace poco se comentaba que un escritor francés dijo que en el mundo hay una sola tristeza: la de no ser santos, es decir, la de no estar cerca de Dios.

jueves, 4 de febrero de 2010

Aluvión

Aluvión de correos y cartas recibidas desde Las Palmas, como el agua caída en los últimos días en el archipiélago canario.
Hoy mismo llegaron las noticias de M. Cristina y Miguel, y las de Mireya y Juan. Me acuerdo mucho de todos ellos.

La foto está tomada desde la Avenida Marítima en Las Palmas de Gran Canaria.

martes, 2 de febrero de 2010

Presentación

"Cumplidos los días de la purificación, salieron muy de mañana de Belén con el niño en brazos. Había que llegar antes de la hora del sacrificio del Templo; José compró las dos tórtolas e hizo la entrega para el sacrificio.
Correspondía ahora la purificación de la madre, según prescribe el Levítico. Para facilitar las cosas, José tomó al niño en sus brazos, con la soltura del que ya lo hace con fracuencia, y dejó a María cerca de la llamada puerta de Nicanor. Como una más entre el conjunto de las madres, asistió con la mayor atención al rito que ofició el celebrante mientras se cantaba el himno".
En Nicaragua, como en otros lugares, cuando uno tiene grandes deseos de contar cosas a los familiares, amigos colegas...y no hay tiempo, trata de resumir anteponiendo ese "para no hacerte largo el cuento". Pero ni así...