viernes, 24 de abril de 2009

La Virgen de la cuchara

Esta pintura de la Virgen me recuerda que las mil labores que demanda una familia nada tienen de monótonas. Así lo consideraba Paquita Domínguez, esposa de Tomás Alvira. A ella esas labores, muchas veces imprevistas, y que hay que resolver con agilidad porque detrás viene otra, la "llenaban" porque no sólo hacía "cosas", sino que cada una de ellas tenía un destinatario.
En Nicaragua, como en otros lugares, cuando uno tiene grandes deseos de contar cosas a los familiares, amigos colegas...y no hay tiempo, trata de resumir anteponiendo ese "para no hacerte largo el cuento". Pero ni así...