En la homilía, mi hermano, sacerdote igualmente, entre otras cosas decía: "¡Qué bueno es Dios!... Fijaros cómo nos ha querido: quiere primero que nazcamos en una familia buena donde
sea natural querer a papá y a mamá... Saberse querido por una familia buena, aprender a querer a Dios y a los demás en una familia cristiana, es éste el primer regalo que nos hace Dios para colarse en nuestra vida y mostrarnos su Bondad, con naturalidad. ¡Qué difícil es encontrarse con Dios fuera de ese ambiente!"





