lunes, 8 de julio de 2013
Oscar
"Optar por el matrimonio y la familia significa que cada cónyuge concibe y anticipa su mismo vivir personal en el futuro como un SER-DE y un SER-PARA, porque precisamente así lo ha elegido a través de su autodecisión.
Una elección ésta ciertamente comprometedora, que no por ello deja de estar al servicio de la propia personalización.
Se es tanto más uno mismo cuanto más se dé al otro.
El YO y el TÚ -que se otorgan mutuamente en la libre donación conyugal- son tanto más ellos mismos cuanto más profunda y radicalmente sea el NOSOTROS que decidieron ser y cuanto más se donen al VOSOTROS (los hijos), en cuyo origen y desarrollo ellos están"
En la foto María Lourdes, que sin pasar por Hollywood ya tiene dos OSCAR: Su esposo y su hijo. Un Oscar grande y un Oscar chiquito.
jueves, 4 de julio de 2013
El coro
Les presento a parte del Coro de San Agustín, una parroquia céntrica de Managua. A mí me gusta llamarle "Coro de San Agustín y San Josemaría" porque desde hace años siempre cantan en la Misa en torno al 26 de junio.
A la derecha, el Ingeniero Joaquín Zepeda y Virginia, su esposa, alma y corazón del coro respectivamente.
Gozo visitándoles en alguno de sus ensayos a primera hora de la tarde de los sábados (foto)
Y es porque recuerdo lo que dice Santiago en su carta del Nuevo Testamento: "Aequo animo est? Psallat" (St 5, 13)
Traducido: "¿Está contento alguno de vosotros? ¡Que cante salmos!"
"La alegría se mete en la vida de oración, hasta que no nos queda más remedio que romper a cantar: porque amamos, y cantar es cosa de enamorados"
martes, 2 de julio de 2013
Profesoras
Mis primas se van encargando maravillosamente de llevar "sorpresas" a mi madre en su nueva residencia. En esta ocasión Rosa María fue acompañada de dos profesoras del Colegio El Buen Pastor: La señorita Carmina y la señorita Mavi.
Y...luego me mandan la foto de rigor. Así voy reavivando recuerdos. Esta vez ha sido muy fácil porque las profesoras de "mi primer cole" son las jóvenes de siempre.
¡Cuánto se aprende en El Buen Pastor!
He rememorado la página de Harry Potter cuando dice que el sombrero le colocó en Gryffindor porque "yo lo pedí".
¡Exacto! -le dice Dumbledore- "son nuestras elecciones las que muestran lo que somos, mucho más que nuestras habilidades"
domingo, 30 de junio de 2013
Simulacro
En Europa comienza el verano. Simpatiquísima la foto que me manda Manolo.
Por estas tierras se acostumbran a hacer simulacros de terremotos, tsunamis, erupciones volcánicas...
La foto la titula Manolo: Simulacro de vacaciones. Magnífico.
jueves, 27 de junio de 2013
Perpetuo Socorro
María del Perpetuo Socorro es un icono bizantino de la escuela cretense, una imagen representativa de la Virgen de la Pasión. La interpretación general es clara:
Los arcángeles Gabriel y Miguel presentan a Jesús Niño los instrumentos de sus sufrimientos futuros. Al contemplar esta dramática visión, el Niño, en su condición de hombre mortal, se asusta y se estremece y en su brusco movimiento busca socorro en los brazos de su Madre, a cuya mano se aferra con fuerza. El susto y movimiento brusco del Niño están expresados por la contorsión de piernas, el repliegue del manto y la sandalia desprendida.
El icono representa la realidad teológica completa de la Redención por la Pasión. Los instrumentos de la Pasión no son sólo presagio de dolor y muerte, aparecen en las manos veladas como trofeo y símbolo de victoria lograda.
Todo icono es espacio de culto y contemplación espiritual. Por eso la Virgen no está mirando al Niño para consolarlo, como sería lo más natural, sino que se sobrepone al dolor de su Hijo y al suyo propio y endulza benignamente su rostro, buscando la complicidad del espectador.
miércoles, 26 de junio de 2013
Aguacero de caridad
En la Misa celebrada con motivo de la fiesta de San Josemaría, poco antes de empezar hubo un fuerte aguacero.
No impidió, por iniciativa de Mons. Silvio Báez, que hiciéramos la procesión de entrada desde la calle, por la puerta principal. Rápidamente hubo quien, atento, protegió con un paraguas a nuestro obispo.
Como la vida de San Josemaría está llena de anécdotas de caridad, que es cariño, me acordé de una de ellas, que narra Pilar Urbano. Vale la pena, aunque un poco larga, recordarla:
"Es un día plomizo y nublado de abril, en 1970. El Padre ha hecho una escapada a Torreciudad, para hacer una romería a la Virgen y, de paso, ver las obras del santuario. Está saludando a los santeros de la ermita antigua, Miguel y Antonia, su mujer, cuando se oye el frenazo en seco de un coche. Todavía con el casco puesto, llega José Manzanos, el aparejador. El Padre le da un abrazo fuerte y cariñoso. Después, cuando se desplace en coche hacia otra zona de las construcciones, se interesará por este chico. Le dicen que 'es un profesional magnífico; pero anda algo descentrado porque acaba de reñir con su novia, cuando estaban ya a punto de casarse...'. El Padre escucha en silencio. No hace ningún comentario.
Están llegando ya a un amplio lugar excavado, donde se alzarán los futuros edificios. Ha roto a llover. Se ponen los impemeables y los chubasqueros. Desde la caseta de obras, los arquitectos, Heliodoro y César, explican detalles de lo que se está cimentando: 'Ahí abajo irán las criptas de los confesonarios...' El Padre mira a un lado y a otro, como si buscase a alguien. En éstas, ve al aparejador José Manzanos, algo apartado del grupo y charlando con Teófilo Marco. Deja a los arquitectos con su explicación - que, en definitiva, es la razón del viaje- y se dirige hacia estos dos. Les agarra del brazo, uno por la derecha y otro por la izquierda, y chanceándose de ellos con simpatía, inicia un paseo despacio...sin importarle un bledo la lluvia. César se acerca por detrás, intentando proteger al Padre con un paraguas. San Josemaría se vuelve, rápido, y le dice:
-¡Pero bueno, César...! ¡Déjate estar, con el paraguas...que parezco el Negus!
El Padre sigue paseando un buen rato con José y con Teófilo, de un lado a otro, en medio del ajetreo de las obras, con el ruido tremendo de las máquinas removedoras de tierra, pisando sobre el barrizal y empapándose con el aguacero.
¿De qué hablaron? Ninguno de los tres lo contó. Lo cierto es que a José Manzanos aquella conversación le sirvió para serenarse, hacer las paces con su novia, y casarse enseguida. Antes escribió al Padre, a Roma, una expresiva carta en la que le agradecía 'todo lo que me dijo aquel día de lluvia en Torreciudad'"
Aclarar que el Negus era el título que recibía el emperador de Etiopía, por aquel entonces Haile Selassie.
Aguacero de caridad, de cariño, de estar pendiente de los demás. De seguro que en la vida de cada uno encontraremos anécdotas, muy corrientes, de fe, de esperanza, de caridad.
lunes, 24 de junio de 2013
La Tableta
"Preguntaron por señas al padre qué nombre quería que le pusieran. Éste pidió una tableta y escribió: Su nombre es Juan" (Lucas 1, 62-63)
Me hizo sonreír hoy el Evangelio en la fiesta del Bautista, al leer cómo su padre Zacarías pidió una "tableta" ¡el ipad de entonces! y escribió: Juan es su nombre.
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En Nicaragua, como en otros lugares, cuando uno tiene grandes deseos de contar cosas a los familiares, amigos colegas...y no hay tiempo, trata de resumir anteponiendo ese "para no hacerte largo el cuento". Pero ni así...



