martes, 15 de enero de 2019
Tierra Santa: Natividad y Asunción de la Virgen
Hoy tuvimos día libre por Jerusalén.
Y fue para mí una jornada mariana, pues visité los lugares donde la tradición coloca la Natividad y la Asunción de la Virgen.
El lugar del nacimiento de María es la iglesia de Santa Ana, en el este de la ciudad, dentro de la muralla. Llamó mi atención una escultura en mármol, entrando a mano derecha, de la Virgen-Niña con su madre.
Saliendo de la ciudad vieja y bajando hasta el torrente Cedrón se encuentra la iglesia de la Asunción, llevada por ortodoxos griegos y armenios.
Para llegar al sepulcro donde se dice que los Apóstoles trasladaron el cuerpo de María hay que descender dos tramos de escaleras: el primero desde la calle hasta un patio a nivel inferior y el segundo, ya dentro del edificio, hasta la nave, lleno de las lámparas típicas de los ortodoxos.
La cámara funeraria está excavada en la roca, se entra por una puertecita pequeña. Todo parece lúgubre,con muchas velas, pero yo solo pensaba en el gran misterio de Amor que es la Asunción de la Virgen en Cuerpo y Alma a los Cielos, además de que fui ordenado sacerdote un 15 de agosto.
Compré un rosario y todavía nos dio tiempo para comenzar a subir al otro lado del Cedrón, el camino que Jesús recorrió tantas veces desde Betania a Jerusalén y viceversa. Muy empinado...llegamos hasta la iglesia del "Dominus flevit" donde Jesús lloró mirando a Jerusalén.
Y mañana ¡primer paseo a Galilea!
lunes, 14 de enero de 2019
Tierra Santa: Vía Dolorosa
Hoy madrugamos para hacer el Vía Crucis completo: Desde donde fue la Torre Antonia (parece una dirección "nica") por toda la Vía Dolorosa, hasta el Sepulcro. Hacía frío...
Recordaba aquellas palabras: "¿Quieres acompañar de cerca, muy de cerca, a Jesús?... Abre el Santo Evangelio y lee la Pasión del Señor. Pero leer sólo, no: vivir. La diferencia es grande. Leer es recordar una cosa que pasó; vivir es hallarse presente en un acontecimiento que está sucediendo ahora mismo, ser uno más en aquellas escenas"
En la cuarta estación: Jesús encuentra a María, su Santísima Madre, hay una iglesia de los armenios. (la foto está tomada en la cripta)
Me coloqué bien en la octava estación: Jesús consuela a las hijas de Jerusalén. Debajo del círculo metálico oscuro que señala la estación, hay una piedra redonda, de pequeñas dimensiones, con una cruz y una inscripción labradas: Jesucristo vence.
Justo mientras meditábamos con el texto de san Josemaría, subía la calle la que parecía una musulmana, pero al llegar a la piedra, la besó: ¡Era una árabe cristiana!
Todo va bien... Continuará
domingo, 13 de enero de 2019
Tierra Santa: Getsemaní
¡Ya estoy en la Tierra de Jesús!
El viaje Managua-San Salvador-Madrid-Tel Aviv- Abu Ghosh (donde está Saxum, en el camino de Emaús) muy bueno, sin ningún inconveniente.
Y hoy ya nos acercamos a Jerusalén para callejear un poco. Tanto que saliendo por la puerta de los Leones, cruzamos el torrente Cedrón y llegamos a Getsemaní
La roca sobre la que, según la tradición, rezó el Señor se encuentra en el interior de la basílica de la Agonía, delante del presbiterio, rodeada por una artística corona de espinas. Impresiona mucho. Detrás, en el ábside central, está representada la agonía de Jesús en el huerto.
Varias veces besé la roca y apoyé mi cabeza sobre ella. Pasé mi crucifijo por ella y, después, me alejé a una banca lateral al fondo de la iglesia como a "un tiro de piedra" (cfr Lucas 22, 41) para hacer un rato de oración, sin dormirme. ¡Cuántas veces he contemplado ese primer misterio de dolor!
Se estaba celebrando una Misa y unas jóvenes japonesas, que se habían avalanzado ansiosas de recibir al Señor, se pusieron cerca de donde yo estaba, arrodilladas y muy inclinadas de cara a la pared, para unirse al Señor. Me conmovieron por su piedad.
No es para menos al recordar que cuando llegó la hora marcada por Dios para salvar a la humanidad de la esclavitud del pecado, vemos a Jesús en Getsemaní, sufriendo dolorosamente hasta derramar un sudor de sangre (cfr Lucas 22, 44)
Ha empezado intensa esta mi peregrinación por Tierra Santa.
miércoles, 9 de enero de 2019
Escala en Murcia
De camino hacia Tierra Santa, una escala a este lado del Mediterráneo, en Murcia para estar con mi madre.
Días de muchos recuerdos entrañables de la infancia y la juventud. Hoy mismo hice el mismo recorrido que de pequeño hacía todos los días de casa al colegio por el Paseo del Malecón.
De Conchita, mi madre, siempre se aprenden cosas nuevas. Me ha hecho sonreír el que no permite que en los 'Nacimientos' esté el Niño desnudito. Argumenta que la Virgen lo envolvió en pañales. Así que por donde pasa viste enseguida a Jesús.
"Él nació para que vos renacieras"
( En las fotos, Conchita con un regalo que le mandaron de Nicaragua // El Paseo del Malecón de Murcia // El Niño de la residencia de mi madre, vestido por ella misma. )
Acabo de recibir un mensaje del Prelado del Opus Dei y me parece conveniente copiar de allí:
"Un año que comienza es una nueva oportunidad -'año nuevo, lucha nueva', como decía san Josemaría- para renovar nuestra ilusión por oír a Dios que nos habla en las circunstancias diarias, por limpiar lo que empañe nuestra mirada y nos dificulte ver a Jesús. Procuremos caminar in novitate sensus, con un sentido nuevo, con una lucha serena y alegre, para conocer y amar más a Jesucristo; y acoger el regalo de una vida siempre nueva: Su vida en nosotros"
Tierra Santa Quinto Evangelio
He aquí unas palabras de Benedicto XVI, en la Exhortación Apostólica Verbum Domini sobre la Tierra de Jesús:
"Al considerar que el Verbo de Dios se hizo carne en el seno de María de Nazaret, nuestro corazón se vuelve ahora a aquella Tierra en la que se ha cumplido el misterio de nuestra redención, y desde la que se ha difundido la Palabra de Dios hasta los confines del mundo.
En efecto, el Verbo se ha encarnado por obra del Espíritu Santo en un momento preciso y en un lugar concreto, en una franja fronteriza del imperio romano. Por tanto, cuanto más vemos la universalidad y la unicidad de la persona de Cristo, tanto más miramos con gratitud aquella Tierra, en la que Jesús ha nacido, ha vivido y se ha entregado a sí mismo por todos nosotros.
Las piedras sobre las que ha caminado nuestro Redentor están cargadas de memoria para nosotros y siguen 'gritando' la Buena Nueva. Por eso la feliz expresión en la que se llama a Tierra Santa 'el quinto Evangelio'"
¿Y por qué esta cita?
¡Porque inicio mi primera peregrinación a la Tierra de Jesús!
¡Estaré allí desde el 12 de enero hasta el 3 de febrero!
Amaneceré en Jerusalén un domingo y me despediré de Jerusalén otro domingo...
"La Tierra Santa sigue siendo todavía hoy meta de peregrinación del pueblo cristiano, como gesto de oración y penitencia, como atestiguan autores como san Jerónimo. Cuanto más dirigimos la mirada y el corazón a la Jerusalén terrenal, más se inflama en nosotros tanto el deseo de la Jerusalén celestial, verdadera meta de toda peregrinación, como la pasión de que el nombre de Jesús, el único que puede salvar, sea reconocido por todos" (Benedicto XVI Verbum Domini n. 89)
¡Allá vamos!
sábado, 5 de enero de 2019
La estrella de los Magos
La astronomía calculó con Kepler que, en torno al año del nacimiento de Jesús, surgió una supernova. Una estrella en la que se produce una enorme explosión, de forma que da una intensa luminosidad durante semanas y meses.
Esa posible explosión cósmica podría haber sido una primera señal para la partida de los Magos. Pero la estrella no habría podido hablar a estos hombres si ellos no hubieran sido removidos también interiormente.
En la oración el señor nos agita. Nos envía destellos, poco a poco parece que va tomando forma nuestra estrella personal.
El camino que hicieron los Magos hacia Jesús es el camino que hacemos muchos. Y que ellos fueron guiados por una estrella parece significar que también las cosas externas nos hablan de Cristo.
Aunque el hombre no entienda totalmente el lenguaje de la naturaleza, sin embargo,el idioma de la creación ofrece algunas pistas, y conduce al hombre al conocimiento del Creador.
Indudablemente una puesta de sol nos habla de Dios. la belleza de un paisaje. La conversación con una persona. pero estas cosas no nos afectarían tanto si por dentro nosotros no tuviéramos una inquietud.
Si me preguntáis: - Usted, por qué siguió al Señor?
- Fue un conjunto de circunstancias: como si se tratase de la conjunción de unos astros. Por mi hermano, por un amigo, por el colegio. Y sobre todo porque notaba una inquietud interior: Como si alguien me dijera: Sígueme.
Parece como si en la vida de cada uno de nosotros se hubiera dado una explosión: es como el enamoramiento. No es que hubiera nacido una estrella, la estrella siempre había estado allí pero al darse la explosión la gente empezó a decir que algo nos estaba pasando.
martes, 1 de enero de 2019
María Madre
Hoy es un día para admirarse ante la Madre de Dios:
Dios es un niño pequeño en brazos de una mujer, que alimenta a su Creador.
La imagen que tenemos delante nos muestra a la Madre y al Niño tan unidos que parecen una sola cosa.
Es el misterio de este día, que produce una admiración infinita: Dios se ha unido a la humanidad para siempre. Dios y el hombre siempre juntos, esta es la buena noticia al inicio del año:
Dios no es un señor distante que vive solitario en los cielos, sino el Amor encarnado, nacido como nosotros de una madre, para ser hermano de cada uno, para estar cerca: el Dios de la cercanía,
Está en el regazo de su madre, que es también nuestra madre, y desde allí derrama una ternura nueva sobre la humanidad.
Y nosotros entendemos mejor el amor divino, que es paterno y materno, como el de una madre que nunca deja de creer en los hijos y jamás los abandona.
El Dios-con-nosotros nos ama independientemente de nuestros errores, de nuestros pecados, de cómo hagamos funcionar el mundo.
Dios cree en la humanidad, donde destaca, la primera e inigualable, su Madre.
Papa Francisco 1-1-19
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En Nicaragua, como en otros lugares, cuando uno tiene grandes deseos de contar cosas a los familiares, amigos colegas...y no hay tiempo, trata de resumir anteponiendo ese "para no hacerte largo el cuento". Pero ni así...






