Hace ya varios años fue dedicada una capilla de una comunidad muy pobre llamada El Desenredo a San Josemaría. Y allí se entronizó una imagen del santo. Ahora, fruto de la generosidad y del trabajo de sus fieles devotos, al visitarla de nuevo ha sorprendido las ostensibles mejoras de la misma.
Impresiona como en lugares bien recónditos se quiere y acude al "santo de lo ordinario"
La foto es del exterior de la capilla.
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