
En la fiesta de Santa María Reina leo un fragmento del sermón del acueducto de San Bernardo:
"El Espíritu Santo -le dice el Angel- descenderá sobre ti y en tanta abundancia, en tanta plenitud infundirá sobre ti el bálsamo precioso, que se derramará copiosamente por todas partes... Con todo lo íntimo, pues, de nuestra alma, con todos los afectos de nuestro corazón y con todos los sentimientos y deseos de nuestra voluntad, veneramos a María porque ésta es la voluntad de aquel Señor que quiso que todo lo recibiésemos por María"
No hay comentarios:
Publicar un comentario