"Tomaron el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en los lienzos con los aromas según se acostumbra a enterrar entre los judíos. Había un huerto en el sitio donde lo crucificaron y en el huerto, un sepulcro nuevo donde nadie había sido enterrado todavía. Y como para los judíos era el día de la Preparación, y el sepulcro estaba cerca, pusieron allí a Jesús" (Jn, 19. 40-42)
Un jardín, símbolo de la vida con sus colores, acoge el misterio del hombre creado y redimido. En un jardín, Dios puso a su criatura, y de allí la desterró tras la caída. En un jardín comenzó la Pasión de Jesús, y en un jardín un sepulcro nuevo acoge al nuevo Adán que vuelve a la tierra, seno materno que custodia la semilla fecunda que muere. Es el tiempo de la fe que aguarda silenciosa, y de la esperanza que sabe percibir ya en la rama seca el despuntar de un pequeño brote, promesa de salvación y de alegría. (De la 14 estación del Vía Crucis de ayer en el Colisea de Roma)
1 comentario:
Gloria a Dios en el cielo.
Saludos,
Postes de madera
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