En la homilía, mi hermano, sacerdote igualmente, entre otras cosas decía: "¡Qué bueno es Dios!... Fijaros cómo nos ha querido: quiere primero que nazcamos en una familia buena donde
sea natural querer a papá y a mamá... Saberse querido por una familia buena, aprender a querer a Dios y a los demás en una familia cristiana, es éste el primer regalo que nos hace Dios para colarse en nuestra vida y mostrarnos su Bondad, con naturalidad. ¡Qué difícil es encontrarse con Dios fuera de ese ambiente!"
3 comentarios:
¡Qué guapa está su madre, padre Alfredo!
difícil pero no imposible!!
¡Qué jovencico¡Enhorabuena.Parece mentira que hayan pasado treinta años.
Felicidades.Rosa
Nos gustó mucho vuestra visita a Murcia.Ahora tendremos que pensar en devolverla.
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