Todos quedamos muy contentos con las conferencias del expositor, pues resaltaron la delicadeza y el amor maternal con el que la Iglesia trata los temas referentes al ámbito interno, siempre pensando en la salvación de las almas.
Cogido al vuelo en una de las charlas: "El sacerdote debe amar a Dios sobre todas las cosas y amar a los hombres y a las demás cosas creadas como las ama Dios y en la medida en que Él las ama".
Y también: "Hay instrumentos para medir la velocidad, la temperatura... el amor se mide por la capacidad de sacrificio hacia la persona amada".
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