Kinshasa, 9 de enero de 2026
Mamaíca mía:
Poco a poco me voy acercando a ti. Poco a poco la distancia se va haciendo menor…
He comenzado el nuevo año en Kimbondo. Hablé con Chari y Ricardo. Y he visto las grabaciones de Alfredo.
Hoy te mando alguna foto del profesor Raoul Kienge-Kienge, que vive conmigo en Kemi. Le hicieron un homenaje junto a otros destacados universitarios. Él estudió Derecho en la Universidad de Kinshasa y luego se doctoró en Bélgica. Ha fundado la Escuela Superior de Criminología en la Unikin (Universidad de Kinshasa. Dirige muchas tesis doctorales. Y su preocupación principal son los niños de la calle, sobre todo los “kuluna”. Intenta crear vías para su inserción en la sociedad. A veces lo consigue.
Aquí tienes el conjunto de galardonados, la foto de Raoul y el trofeo que le entregaron, y por último la publicidad para encontrar fondos para la ampliación del centro de Lubumbashi Tabora donde viví cinco años. La puertecica del primer plano es la que daba a mi habitación con tantos recuerdos de ese tiempo magnífico en Katanga.
Mamá, muchas cosas tendremos que contarnos.
Feliz 2026
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Managua, 9 de enero de 2026
Querida mamuchi:
¿Qué tal pasaste la Navidad con papá, los abuelos y los tíos en el Cielo? Seguro que pudiste ver de verdad el “belén” que puso Dios hace 2026 años. ¿Se parece al de mi casa en Managua?
Este año, con la IA, he estado jugando con los distintos personajes de nuestro “Nacimiento” de Villa Fontana. He puesto a volar a los ángeles, a avanzar a los reyes magos, al pescador sacando un pez plateado y al muchacho moviendo el carretón.
Como otros años, han sido -están siendo, porque lo quitaremos hasta el 2 de febrero- muchas las personas que vienen a ver el “belén”, entre ellas, Pilar, pocos días antes de regresar a España tras cumplir su misión de embajadora en Nicaragua.
Nicaragua, en el mes de diciembre está preciosa. Tanto por el clima brillante y claro como por los muchos adornos navideños que se ven en avenidas y rotondas.
Pasé tres semanas cerca del mar, impartiendo un curso de Biblia, en concreto del Antiguo Testamento: “Crónica de una Alianza” a un grupo de numerarias auxiliares. Muy interesante. Doris, que es una artista haciendo tarjetas de felicitación, me regaló una que refleja el clima de esos días. Los atardecer fantásticos:
Mamuchi, estos días son de muchas visitas, todas entrañables, como las que recibíamos en casa por “reyes”. Saludos, regalos, abrazos. Llenaría la carta de decenas de fotos. No faltaron los “Quadra” es tradición su llegada y la foto familiar:
Y los Chang, año tras año, la misma foto, el mismo corazón. Creciendo, creciendo los chicos y las chicas, dos y dos, como tus nietos:
Sorpresa la visita de Mariell con su papá y su nuevo hijo adoptado, Nicolás, bien atento. Navidad, tiempo de vivir esa infancia espiritual:
Todavía hay más. Te acuerdas de aquella boda vikinga de mi amigo Federico con Birte, la noruega. Pues vinieron también desde la isla de Ometepe donde viven en el lago grande de Nicaragua con su regalo y sus noticias alegres, pues son muy aventureros:
Y luego, las felicitaciones virtuales. Desde todas partes. Por ahora he contado 259. Algunas de ellas “nominadas” a ser la mejor felicitación del año como la de Amalia y su familia desde Londres, Massiel y los suyos o Helio y Carolina que siempre aciertan y siempre ayudan:





















